miércoles, 8 de febrero de 2012

Cuento Paco Yunque de César Vallejo


En esta entrada, les presento un muy interesante cuento. La diferencia de clases y el abuso es una realidad vigente y lamentable.
 Lo significativo del cuento es que representa ese problema desde un sencillo ejemplo mediante la perspectiva infantil; sin embargo, el adulto es el que debe analizar su conducta y actitud para con los demás.
Finalmente, el que su lectura nos conlleve a la reflexión es un logro narrativo destacable; como siempre, grande Vallejo.


Paco Yunque
César Vallejo

Cuando Paco Yunque y su madre llegaron a la puerta del colegio, los niños estaban jugando en el patio. La madre le dejó y se fue. Paco, paso a paso, fue adelantándose al centro del patio, con su libro primero, su cuaderno y su lápiz. Paco estaba con miedo, porque era la primera vez que veía a un colegio; nunca había visto a tantos niños juntos.
Varios alumnos, pequeños como él, se le acercaron y Paco, cada vez más tímido, se pegó a la pared, y se puso colorado. ¡Qué listos eran todos esos chicos! ¡Qué desenvueltos! Como si estuviesen en su casa. Gritaban. Corrían. Reían hasta reventar. Saltaban. Se daban de puñetazos.
Eso era un enredo.

Paco estaba también atolondrado porque en el campo no oyó nunca sonar tantas voces de personas a la vez. En el campo hablaba primero uno, después oro, después otro y después otro. A veces, oyó hablar hasta cuatro o cinco personas juntas. Era su padre, su madre, don José, el cojo Anselmo y la Tomasa. Eso no era ya voz de personas sino otro ruido. Muy diferente. Y ahora sí que esto del colegio era una bulla fuerte, de muchos. Paco estaba asordado.

Un niño rubio y gordo, vestido de blanco, le estaba hablando. Otro niño más chico, medio ronco y con blusa azul, también le hablaba. De diversos grupos se separaban los alumnos y venían a ver a Paco, haciéndole muchas preguntas. Pero Paco no podía oír nada por la gritería de los demás. Un niño trigueño, cara redonda y con una chaqueta verde muy ceñida en la cintura agarró a Paco por un brazo y quiso arrastrarlo. Pero Paco no se dejó. El trigueño volvió a agarrarlo con más fuerza y lo jaló. Paco se pegó más a la pared y se puso más colorado.

En ese momento sonó la campana, y todos entraron a los salones de clase.
Dos niños .los hermanos Zumiga- tomaron de una y otra mano a Paco y le condujeron a la sala de primer año. Paco no quiso seguirlos al principio, pero luego obedeció, porque vio que todos hacían lo mismo. Al entrar al salón se puso pálido. Todo quedó repentinamente en silencio y este silencio le dio miedo a Paco. Los Zumiga le estaban jalando, el uno para un lado y el otro para el otro lado, cuando de pronto le soltaron y lo dejaron solo.

El profesor entró. Todos los niños estaban de pie, con la mano derecha levantada a la altura de la sien, saludando en silencio y muy erguidos.
Paco sin soltar su libro, su cuaderno y su lápiz, se había quedado parado en medio del salón, entre las primeras carpetas de los alumnos y el pupitre del profesor. Un remolino se le hacía en la cabeza. Niños. Paredes amarillas. Grupos de niños. Vocerío. Silencio. Una tracalada de sillas.
El profesor. Ahí, solo, parado, en el colegio.
Quería llorar. El profesor le tomó de la mano y lo llevó a instalar en una de las carpetas delanteras junto a un niño de su mismo tamaño. El profesor le preguntó:
- ¿Cómo se llama Ud.?
Con voz temblorosa, Paco muy bajito:
- Paco.
- ¿Y su apellido? Diga usted todo su nombre.
- Paco Yunque.
- Muy bien.

El profesor volvió a su pupitre y, después de echar una mirada muy seria sobre todos los alumnos, dijo con voz militar:
- ¡Siéntense!
Un traqueteo de carpetas y todos los alumnos ya estaban sentados.
El profesor también se sentó y durante unos momentos escribió en unos libros. Paco Yunque tenía aún en la mano su libro, su cuaderno y su lápiz. Su compañero de carpeta le dijo:
- Pon tus cosas, como yo, en la carpeta.
Paco Yunque seguía muy aturdido y no le hizo caso. Su compañero le quitó entonces sus libros y los puso en la carpeta. Después, le dijo alegremente:
- Yo también me llamo Paco, Paco Fariña.
No tengas pena. Vamos a jugar con mi tablero. Tiene torres negras. Me lo ha comprado mi tía Susana. ¿Dónde está tu familia, la tuya?
Paco Yunque no respondía nada. Este otro Paco le molestaba. Como éste eran seguramente todos los demás niños: habladores, contentos y no les daba miedo el colegio. ¿Por qué eran así? Y él, Paco Yunque, ¿por qué tenía tanto miedo? Miraba a hurtadillas al profesor, al pupitre, al muro que había detrás del profesor y al techo. También miró de reojo, a través de la ventana, al patio, que estaba ahora abandonado y en silencio. El sol brillaba afuera. De cuando en cuando, llegaban voces de otros salones de clase y ruidos de carretas que pasaban por la calle.

¡Qué cosa extraña era estar en el colegio! Paco Yunque empezaba a volver un poco de su aturdimiento. Pensó en su casa y en su mamá. Le preguntó a Paco Fariña:
- ¿A qué hora nos iremos a nuestras casas?
- A las once. ¿Dónde está tu casa?
- Por allá.
- ¿Está lejos?
- Si...No...

Paco Yunque no sabía en qué calle estaba su casa, porque acababan de traerlo, hacía pocos días, del campo y no conocía la ciudad.
Sonaron unos pasos de carrera en el patio, apareció en la puerta del salón, Humberto, el hijo del señor Dorian Grieve, un inglés, patrón de los Yunque, gerente de los ferrocarriles de la Peruvian Corporation y alcalde del pueblo.
Precisamente, a Paco le habían hecho venir del campo para que acompañase al colegio a Humberto y para que jugara con él, pues ambos tenían la misma edad. Sólo que Humberto acostumbraba venir tarde al colegio y esta vez, por ser la primera, la señora Grieve le había dicho a la madre de Paco:
- Lleve usted ya a Paco al colegio. No sirve que llegue tarde el primer día. Desde mañana esperará a que Humberto se levante y los llevará juntos a los dos.

El profesor, al ver a Humberto Grieve, le dijo:
- ¿Hoy otra vez tarde?
Humberto con gran desenfado, respondió:
- Que me he quedado dormido.
- Bueno- dijo el profesor-. Que esta sea la última vez. Pase a sentarse.
Humberto Grieve buscó con la mirada donde estaba Paco Yunque. Al dar con él, se le acercó y le dijo imperiosamente:
- Ven a mi carpeta conmigo.
Paco Fariña le dijo a Humberto Grieve:
- No. Porque el señor lo ha puesto aquí.
- ¿Y a ti qué te importa? .le increpó Grieve violentamente, arrastrando a Yunque por un brazo a su carpeta.

- ¡Señor! .gritó entonces Fariña-, Grieve se está llevando a Paco Yunque a su carpeta.
El profesor cesó de escribir y preguntó con voz enérgica:
- ¡Vamos a ver! ¡Silencio! ¿Qué pasa ahí?
Fariña volvió a decir:
- Grieve se ha llevado a su carpeta a Paco Yunque.
Humberto Grieve, instalado ya en su carpeta con Paco Yunque, le dijo al profesor:
- Sí, señor. Porque Paco Yunque es mi muchacho. Por eso.
El profesor lo sabía esto perfectamente y le dijo a Humberto Grieve:
- Muy bien. Pero yo lo he colocado con Paco Fariña, para que atienda mejor las explicaciones. Déjelo que vuela a su sitio.
Todos los alumnos miraban en silencio al profesor, a Humberto Grieve y a Paco Yunque.
Fariña fue y tomó a Paco Yunque por la mano y quiso volverlo a traer a su carpeta, pero Grieve tomó a Paco Yunque por el otro brazo y no lo dejó moverse.
El profesor le dijo otra vez a Grieve:
- ¡Grieve! ¿Qué es esto?
Humberto Grieve, colorado de cólera, dijo:
- No, señor. Yo quiero que Yunque se quede conmigo.
- Déjelo, le he dicho.
- No, señor.
- ¿Cómo?
- No.

El profesor estaba indignado y repetía, amenazador:
- ¡Grieve! ¡Grieve!

Humberto Grieve tenía bajo los ojos y sujetaba fuertemente por el brazo a Paco Yunque, el cual estaba aturdido y se dejaba jalar como un trapo por Fariña y por Grieve. Paco Yunque tenía ahora más miedo a Humberto Grieve que al profesor, que a todos los demás niños y que al colegio entero. ¿Por qué Paco Yunque le tenía miedo a Humberto Grieve? ¿Por qué este Humberto Grieve solía pegarle a Paco Yunque?
El profesor se acercó a Paco Yunque, le tomó por el brazo y le condujo a la carpeta de Fariña. Grieve se puso a llorar, pataleando furiosamente su banco.
De nuevo se oyeron pasos en el patio y otro alumno, Antonio Gesdres, -hijo de un albañil apareció a la puerta del salón. El profesor le dijo:

- ¿Por qué llega usted tarde?
- Porque fui a comprar pan para el desayuno.
- ¿Y por qué no fue usted más temprano?
- Porque estuve alzando a mi hermanito y mamá está enferma y papá se fue al trabajo.
- Bueno .dijo el profesor, muy serio-.
Párese ahí. Y, además, tiene usted una hora de reclusión.
Le señaló un rincón, cerca de la pizarra de ejercicios.
Paco Fariña, se levantó entonces y dijo:
- Grieve también ha llegado tarde, señor.
- Miente, señor -respondió rápidamente
Humberto Grieve-. No he llegado tarde.
Todos los alumnos dijeron en coro:

- ¡Sí, señor! ¡Sí, señor! ¡Grieve ha llegado tarde!
- ¡Pish! ¡Silencio! .dijo malhumorado el profesor y todos los niños se callaron.
El profesor se paseaba pensativo.
Fariña le decía a Yunque en secreto:
- Grieve ha llegado tarde y no lo castigan.
Porque su papá tiene plata. Todos los días llega tarde. ¿Tú vives en su casa? ¿Cierto que eres su muchacho?
Yunque respondió:
- Yo vivo con mi mamá.
- ¿En la casa de Humberto Grieve?
- Es una casa muy bonita. Ahí está la patrona y el patrón. Ahí está mi mamá. Yo estoy con mi mamá.

Humberto Grieve, desde su banco del otro lado del salón, miraba con cólera a Paco Yunque y le enseñaba los puños, porque se dejó llevar a la carpeta de Paco Fariña.
Paco Yunque no sabía qué hacer. Le pegaría otra vez el niño Humberto, porque no se quedó con él, en su carpeta.
Cuando saldrían del colegio, el niño Humberto le daría un empujón en el pecho y una patada en la pierna. El niño Humberto era malo y pegaba pronto, a cada rato. En la calle. En el corredor también. Y en la escalera. Y también en la cocina, delante de su mamá y delante de la patrona. Ahora le va a pegar, porque le estaba enseñando los puñetes y le miraba con ojos blancos. Yunque le dijo a Fariña:
- Me voy a la carpeta del niño Humberto.
Y paco Fariña le decía:
- No vayas. No seas zonzo. El señor te va a castigar.
Fariña volteó a ver a Grieve y este Grieve le enseñó también a él los puños, refunfuñando no sé qué cosas, a escondidas del profesor.
- ¡Señor! .gritó Fariña- Ahí, ese Grieve me está enseñando los puñetes.
El profesor dijo:
- ¡Psc! ¡Psc! ¡Silencio!...¡Vamos a ver!
...Vamos a hablar hoy de los peces, y después, vamos a hacer todo un ejercicio escrito en una hoja de los cuadernos, y después me los dan para verlos. Quiero ver quién hace mejor ejercicio, para que su nombre sea escrito en el Cuaderno de Honor del Colegio, como el mejor alumno del primer año. ¿Me han oído bien?
Vamos a hacer lo mismo que hicimos la semana pasada. Exactamente lo mismo. Hay que atender bien a la clase. Hay que copiar bien el ejercicio que voy a escribir después en la pizarra. ¿Me han entendido bien?
Los alumnos respondieron en coro:
- Sí señor.
- Muy bien .dijo el profesor-. Vamos a ver.
Vamos a hablar ahora de los peces.
Varios niños quisieron hablar. El profesor le dijo a uno de los Zumiga que hablase.
- Señor .dijo Zumiga: Había en la playa mucha arena. Un día nos metimos entre la arena y encontramos un pez medio vivo y lo llevamos a mi casa. Pero se murió en el camino...
Humberto Grieve dijo:
- Señor: yo he cogido muchos peces y los he llevado a mi casa y los he soltado en mi salón y no se mueren nunca.
El profesor preguntó:

- Pero... ¿los deja usted en alguna vasija con agua?
- No señor. Están sueltos, entre los muebles.
Todos los niños se echaron a reír.
Un chico, flacucho y pálido, dijo:
- Mentira, señor. Porque el pez se muere pronto, cuando lo sacan del agua.
- No, señor, decía Humberto Grieve.
Porque en mi salón no se mueren. Porque mi salón es muy elegante. Porque mi papá me dijo que trajera peces y que podía dejarlos sueltos entre las sillas.
Paco Fariña se moría de risa. Los Zumiga también. El chico rubio y gordo, de chaqueta blanca, y el otro cara redonda y chaqueta verde, se reían ruidosamente. ¡Qué Grieve tan divertido!
¡Los peces en su salón! ¡Entre los muebles!
¡Como si fuesen pájaros! Era una gran mentira lo que contaba Grieve. Todos los chicos exclamaban a la vez reventando de risa:
- Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! ¡Miente, señor! Ja! Ja! Ja! Ja! ¡Mentira! ¡Mentira!
Humberto Grieve se enojó porque no le creían lo que contaba. Todos se burlaban de lo que había dicho. Pero Grieve recordaba que trajo dos peces a su casa y los soltó en el salón y ahí estuvieron muchos días. Los movió y se movían. No estaba seguro si vivieron muchos días o murieron pronto.
Grieve, de todos modos, quería que le creyeran lo que decía. En medio de las risas de todos, le dijo a uno de los Zumiga:
- ¡Claro! Porque mi papá tiene mucha plata.
Y me ha dicho que va a hacer llevar a mi casa a todos los peces del mar. Para mí.
Para que juegue con ellos en mi salón grande.
El profesor dijo en alta voz:
- ¡Bueno! ¡Bueno! ¡Silencio! Grieve no se acuerda bien, seguramente. Porque los peces mueren cuando...
Los niños añadieron en coro:
- ...se les saca del agua.
- Eso es .dijo el profesor.
El niño flacucho y pálido dijo:
- Porque los peces tienen sus mamás en el agua y sacándolos, se quedan sin mamás.
- ¡No, no, no! .dijo el profesor-. Los peces mueren fuera del agua, porque no pueden respirar. Ellos toman el aire que hay en el agua, y cuando salen, no pueden absorber el aire que hay afuera.
- Porque ya están como muertos .dijo un niño.
Humberto Grieve dijo:
- Mi papá puede darles aire en mi casa, porque tiene bastante plata para comprar todo.
El chico vestido de verde dijo:
- Mi papá también tiene plata.
- Mi papá también -dijo otro chico.
Todos los niños dijeron que sus papás tenían mucho dinero. Paco Yunque no decía nada y estaba pensando en los peces que morían fuera del agua.
Fariña le dijo a Paco Yunque:
- Y tú, ¿tu papá no tiene plata?
Paco Yunque reflexionó y se acordó haberle visto una vez a su mamá con unas pesetas en la mano.
Yunque dijo a Fariña:
- Mi mamá tiene también mucha plata.

- ¿Cuánto? .le preguntó Fariña.
- Como cuatro pesetas.
Fariña dijo al profesor en voz alta:
- Paco Yunque dice que su mamá tiene también mucha plata.
- ¡Mentira, señor! .respondió Humberto
Grieve- Paco Yunque miente, porque su mamá es la sirvienta de mi mamá y no tiene nada.
El profesor tomó la tiza y escribió en la pizarra dando la espalda a los niños.
Humberto Grieve, aprovechando que no le veía el profesor, dio un salto y le jaló de los pelos a
Yunque, volviéndose a la carrera a su carpeta.
Yunque se puso a llorar.
- ¿Qué es eso? .dijo el profesor, volviéndose a ver lo que pasaba.
Paco Fariña, dijo:
- Grieve le ha tirado de los pelos, señor.
- No, señor .dijo Grieve-. Yo no he sido.
Yo no me he movido de mi sitio.
- ¡Bueno, bueno! .dijo el profesor-
¡Silencio! ¡Cállese, Paco Yunque!
¡Silencio!
Siguió escribiendo en la pizarra; y después preguntó a Grieve:
- Si se le saca del agua, ¿qué sucede con el pez?
- Va a vivir en mi salón .contestó Grieve.
Otra vez se reían de Grieve los niños. Este Grieve no sabía nada. No pensaba más que en su casa y en su salón y en su papá y en su plata. Siempre estaba diciendo tonterías.
- Vamos a ver, usted, Paco Yunque .dijo el profesor- ¿Qué pasa con el pez, si se le saca del agua?
Paco Yunque, medio llorando todavía por el jalón de los pelos que le dio Grieve, repitió de una tirada lo que dijo el profesor:
- Los peces mueren fuera del agua porque les falta aire.
- ¡Eso es! .decía el profesor-. Muy bien.
Volvió a escribir en la pizarra.
Humberto Grieve aprovechó otra vez de que no podía verle el profesor y fue a darle un puñetazo a
Paco Fariña en la boca y regresó de un salto a su carpeta. Fariña, en vez de llorar como Paco
Yunque, dijo a grandes voces al profesor:
- ¡Señor! ¡Acaba de pegarme Humberto Grieve!
- ¡Sí, señor! ¡Sí, señor! .decían todos los niños a la vez.
Una bulla tremenda había en el salón.
El profesor dio un puñetazo en su pupitre y dijo:
- ¡Silencio!
El salón se sumió en un silencio completo y cada alumno estaba en su carpeta, serio y derecho, mirando ansiosamente al profesor. ¡Las cosas de este Humberto Grieve! ¡Ya ven lo que estaba pasando por su cuenta! ¡Ahora habrá que ver lo que va a hacer el profesor, que estaba colorado de cólera! ¡Y todo por culpa de Humberto Grieve!
- ¿Qué desorden es ése? .preguntó el profesor a Paco Fariña.
Paco Fariña, con los ojos brillantes de rabia, decía:
- Humberto Grieve me ha pegado un puñetazo en la cara, sin que yo le haga nada.

- ¿Verdad, Grieve?
- No, señor .dijo Humberto Grieve-. Yo no le he pegado.
El profesor miró a todos los alumnos sin saber a qué atenerse. ¿Quién de los dos decía la verdad?
¿Fariña o Grieve?
- ¿Quién lo ha visto? .preguntó el profesor a Fariña.
- ¡Todos, señor! Paco Yunque también lo ha visto.
- ¿Es verdad lo que dice Paco fariña? .le preguntó el profesor a Yunque.
Paco Yunque miró a Humberto Grieve y no se atrevió a responder, porque si decía sí, el niño
Humberto le pegaría a la salida. Yunque no dijo nada y bajó la cabeza.
Fariña dijo:
- Yunque no dice nada, señor, porque Humberto Grieve le pega, porque es su muchacho y vive en su casa.
El profesor preguntó a los otros alumnos:
- ¿Quién otro ha visto lo que dice Fariña?
- ¡Yo, señor! ¡Yo, señor! ¡Yo, señor!
El profesor volvió a preguntar a Grieve:
- ¿Entonces, es cierto, Grieve, que le ha pegado usted a Fariña?
- ¡No, señor! Yo no le he pegado.
- Cuidado con mentir Grieve. ¡Un niño decente como usted, no debe mentir!
- No, señor. Yo no le he pegado.
- Bueno. Yo creo en lo que usted dice. Yo sé que usted no miente nunca. Bueno.
Pero tenga usted mucho cuidado en adelante.
El profesor se puso a pasear, pensativo, y todos los alumnos seguían circunspectos y derechos en sus bancos.
Paco Fariña gruñía a media voz y como queriendo llorar:
- No le castigan, porque su papá es rico. Le voy a decir a mi mamá.
El profesor le oyó y se plantó enojado delante de Fariña y le dijo en alta voz:
- ¿Qué está usted diciendo? Humberto Grieve es un buen alumno. No miente nunca. No molesta a nadie. Por eso no le castigo. Aquí todos los niños son iguales, los hijos de ricos y los hijos de pobres. Yo los castigo aunque sean hijos de ricos.
Como usted vuelva a decir lo que está diciendo del padre de Grieve, le pondré dos horas de reclusión. ¿Me ha oído usted?
Paco Fariña estaba agachado. Paco Yunque también. Los dos sabían que era Humberto Grieve quien les había pegado y que era un gran mentiroso.
El profesor fue a la pizarra y siguió escribiendo.
- ¿Por qué no le dijiste al señor que me ha pegado Humberto Grieve?
- Porque el niño Humberto me pega.
- Y, ¿por qué no se lo dices a tu mamá?
- Porque si le digo a mi mamá, también me pega y la patrona se enoja.
Mientras el profesor escribía en la pizarra,
Humberto Grieve se puso a llenar de dibujos su cuaderno.

Paco Yunque estaba pensando en su mamá.
Después se acordó de la patrona y del niño Humberto. ¿Le pegarían al volver a la casa? Yunque miraba a los otros niños y éstos no le pegaban a Yunque ni a Fariña, ni a nadie.
Tampoco le querían agarrar a Yunque en las otras carpetas, como quiso hacerlo el niño Humberto.
¿Por qué el niño Humberto era así con él?
Yunque se lo diría ahora a su mamá y si el niño Humberto le pegaba, se lo diría al profesor. Pero el profesor no le hacía nada al niño Humberto.
Entonces, se lo diría a Paco Fariña. Le preguntó a Paco Fariña:
- ¿A ti también te pega el niño Humberto?
- ¿A mí? ¡Qué me va a pegar a mí! Le pego un puñetazo en el hocico y le hecho sangre. ¡Vas a ver! ¡Como me haga alguna cosa! ¡Déjalo y verás! ¡Y se lo diré a mi mamá! ¡Y vendrá mi papá y le pegará a Grieve y a su papá también, y a todos!
Paco Yunque le oía asustado a Paco Fariña lo que decía. ¿Cierto sería que le pegaría al niño Humberto? ¿Y que su papá vendría a pegarle al señor Grieve? Paco Yunque no quería creerlo, porque al niño Humberto no le pegaba nadie. Si Fariña le pegaba, vendría el patrón y le pegaría a Fariña y también al papá de Fariña. Le pegaría el patrón a todos. Porque todos le tenían miedo.
Porque el señor Grieve hablaba muy serio y estaba mandando siempre. Y venían a su casa señores y señoras que le tenían mucho miedo y obedecían siempre al patrón y a la patrona. En buena cuenta, el señor Grieve podía más que el profesor y más que todos.
Paco Yunque miró al profesor que escribía en la pizarra. ¿Quién era el profesor? ¿Por qué era tan serio y daba tanto miedo? Yunque seguía mirándolo. No era el profesor igual a su papá ni al señor Grieve. Más bien se parecía a otros señores que venían a la casa y hablaban con el patrón.
Tenían un pescuezo colorado y su nariz parecía moco de pavo. Sus zapatos hacían risss-risssrisss- risss, cuando caminaba mucho.
Yunque empezó a fastidiarse. ¿A qué hora se iría a su casa? Pero el niño Humberto le iba a pegar a la salida del colegio. Y la mamá de Paco Yunque le diría al niño Humberto: .No, niño. No le pegue usted a Paquito. No sea tan malo. Y nada más le diría. Pero Paco tendría colorada la pierna de la patada del niño Humberto. Y Paco se pondría a llorar. Porque al niño Humberto nadie le hacía nada. Y porque el patrón y la patrona le querían mucho al niño Humberto, y Paco Yunque tenía pena porque el niño Humberto le pegaba mucho.
Todos, todos, todos le tenían miedo al niño Humberto y a sus papás. Todos. Todos. Todos. El profesor también. La cocinera, su hija. La mamá de Paco. El Venancio con su mandil. La María que lava las bacinicas. Quebró ayer una bacinica en tres pedazos grandes. ¿Le pegaría también el patrón al papá de Paco Yunque? Qué cosa fea era esto del patrón y del niño Humberto. Paco
Yunque quería llorar. ¿A qué hora acabaría de escribir el profesor en la pizarra?
- ¡Bueno! .dijo el profesor, cesando de escribir-. Ahí está el ejercicio escrito.
Ahora, todos sacan sus cuadernos y copian lo que hay en la pizarra. Hay que copiarlo exactamente igual.
- ¿En nuestros cuadernos? .preguntó tímidamente Paco Yunque.
- Sí, en sus cuadernos .le respondió el profesor- ¿Usted sabe escribir un poco?
- Sí, señor. Porque mi papá me enseñó en el campo.
- Muy bien. Entonces, todos a copiar.
Los niños sacaron sus cuadernos y se pusieron a copiar el ejercicio que el profesor había escrito en la pizarra.
- No hay que apurarse .decía el profesor-.
Hay que escribir poco a poco, para no equivocarse. Humberto Grieve preguntó:

- ¿Es, señor, el ejercicio escrito de los peces?
- Sí. A copiar todo el mundo.
El salón se sumió en el silencio. No se oía sino el ruido de los lápices. El profesor se sentó a su pupitre y también se puso a escribir en unos libros.
Humberto Grieve, en vez de copiar su ejercicio, se puso otra vez a hacer dibujos en su cuaderno.
Lo llenó completamente de dibujos de peces, de muñecos y de cuadritos.
Al cabo de un rato, el profesor se paró y preguntó:
- ¿Ya terminaron?
- Bueno .dijo el profesor-. Pongan al pie sus nombres bien claros.
En ese momento sonó la campana del recreo.
Una gran algazara volvieron a hacer los niños y salieron corriendo al patio.
Paco Yunque había copiado su ejercicio muy bien y salió al recreo con su libro, su cuaderno y su lápiz.

Ya en el patio, vino Humberto Grieve y agarró a Paco Yunque por un brazo, diciéndole con cólera:
- Ven para jugar al melo.
Lo echo de un empellón al medio y le hizo derribar su libro, su cuaderno y su lápiz.
Yunque hacía lo que le ordenaba Grieve, pero estaba colorado y avergonzado de que los otros niños viesen cómo lo zarandeaba el niño Humberto. Yunque quería llorar.
Paco Fariña, los dos Zumigas y otros niños rodeaban a Humberto Grieve y a Paco Yunque. El niño flacucho y pálido recogió el libro, el cuaderno y el lápiz de Yunque, pero Humberto Grieve se los quitó a la fuerza, diciéndole:
- ¡Déjalos! ¡No te metas! Porque Paco Yunque es mi muchacho.
Humberto Grieve llevó al salón de clases las cosas de Paco Yunque y se las guardó en su carpeta. Después, volvió al patio a jugar con Paco Yunque. Le cogió del pescuezo y le hizo doblar la cintura y ponerse en cuatro manos.

- Estate quieto así, le ordenó imperiosamente-. No te muevas hasta que yo te diga.
Humberto Grieve se retiró a cierta distancia y desde allí vino corriendo y dio un salto sobre Paco Yunque, apoyando las manos sobre sus espaldas y dándole una patada feroz en las posaderas. Volvió a retirarse y volvió a saltar sobre Paco Yunque, dándole otra patada. Mucho rato estuvo así jugando Humberto Grieve con Paco Yunque. Le dio como veinte saltos y veinte patadas.
De repente, se oyó un llanto. Era Yunque que estaba llorando de las fuertes patadas del niño Humberto. Entonces salió Paco Fariña del ruedo formado por los otros niños y se plantó ante Grieve, diciéndole:

- ¡No! ¡No te dejo que saltes sobre Paco Yunque!
Humberto Grieve le respondió amenazándole:
- ¡Oye! ¡Oye! ¡Paco Fariña! ¡Paco Fariña!
¡Te voy a dar un puñetazo¡
Pero Fariña no se movía y estaba tieso delante de Grieve y le decía:
- ¡Porque es tu muchacho le pegas y lo saltas y lo haces llorar! ¡Sáltalo y verás!
Los dos hermanos Zumiga abrazaban a Paco Yunque y le decían que ya no llorase y le consolaban diciéndole:
- ¿Por qué te dejas saltar así y dar de patadas? ¡Pégale! ¡Sáltalo tú también!
¿Por qué te dejas? ¡No seas zonzo!
¡Cállate! ¡Ya no llores! ¡Ya nos vamos a ir a nuestras casas!
Paco Yunque estaba siempre llorando y sus lágrimas parecían ahogarle.
Se formó un tumulto de niños en torno a Paco Yunque y otro tumulto en torno a Humberto Grieve y a Paco fariña.
Grieve le dio un empellón brutal a Fariña y lo derribó al suelo. Vino un alumno más grande, del segundo año, y defendió a Fariña, dándole a Grieve un puntapié. Y otro niño del tercer año, más grande que todos, defendió a Grieve dándole una furiosa trompada al alumno del segundo año.

Un buen rato llovieron bofetadas y patadas entre varios niños. Eso era un enredo.
Sonó la campana y todos los niños volvieron a sus salones de clase.
A paco Yunque lo llevaron por los brazos los dos hermanos Zumiga.
Una gran gritería había en el salón del primer año. Cuando entró el profesor, todos se callaron.
El profesor miró a todos muy serios y dijo como un militar:
- ¡Siéntense!
Un traqueteo de carpetas y todos los alumnos estaban ya sentados.
Entonces el profesor se sentó y a su pupitre, llamó por lista a los niños para que le entregasen sus cuartillas con los ejercicios escritos sobre el tema de los peces. A medida que el profesor recibía las hojas de los cuadernos, las iba leyendo y escribía las notas en unos libros.
Humberto Grieve se acercó a la carpeta de Paco Yunque y le entregó su libro, su cuaderno y su lápiz. Pero antes había arrancado la hoja del cuaderno en que estaba el ejercicio de Paco Yunque y puso en ella su firma.
Cuando el profesor dijo: Humberto Grieve, Grieve fue y presentó el ejercicio de Paco Yunque como si fuese suyo.
Y cuando el profesor dijo: Paco Yunque, Yunque se puso a buscar en su cuaderno la hoja en que escribió su ejercicio y no lo encontró.
- ¿La ha perdido usted .le preguntó el profesor- o no la ha hecho usted?
Pero Paco Yunque no sabía lo que se había hecho la hoja de su cuaderno y, muy avergonzado, se quedó en silencio y bajó la frente.
- Bueno .dijo el profesor, y anotó en unos libros la falta de Paco Yunque.
Después siguieron los demás entregando sus ejercicios. Cuando el profesor acabó de verlos todos, entró de repente al salón el Director del Colegio.
El profesor y los niños se pusieron de pie respetuosamente. El Director miró como enojado a los alumnos y dijo en voz alta:
- ¡Siéntense!

El Director le preguntó al profesor:
- ¿Ya sabe usted quién es el mejor alumno de su año? ¿Ya han hecho el ejercicio semanal para calificarlos?
- Sí, señor Director .dijo el profesor.
Acaban de hacerlo. La nota más alta la ha obtenido Humberto Grieve.
- ¿Dónde está su ejercicio?
- Aquí está, señor Director.

El profesor buscó entre todas las hojas de los alumnos y encontró el ejercicio firmado por Humberto Grieve. Se lo dio al Director, que se quedó viendo largo rato la cuartilla.
- Muy bien .dijo el Director, contento.
Subió al pupitre y miró severamente a los alumnos. Después les dijo con su voz un poco ronca pero enérgica:
- De todos los ejercicios que ustedes han hecho, ahora, el mejor es el de Humberto Grieve. Así es que el nombre de este niño va a ser inscrito en el Cuadro de Honor de esta semana, como el mejor alumno del primer año. Salga Humberto Grieve.
Todos los niños miraron ansiosamente a Humberto Grieve, que salió pavoneándose a pararse muy derecho y orgulloso delante del pupitre del profesor. El Director le dio la mano diciéndole:
- Muy bien, Humberto Grieve. Lo felicito.
Así deben ser los niños. Muy bien.
Se volvió el Director a los demás alumnos y les dijo:
- Todos ustedes deben hacer lo mismo que Humberto Grieve. Deben ser buenos alumnos como él. Deben estudiar y ser aplicados como él. Deben ser serios, formales y buenos niños como él. Y si así lo hacen, recibirá cada uno un premio al fin de año y sus nombres serán también inscritos en el Cuadro de Honor del Colegio, como el de Humberto Grieve. A ver si la semana que viene, hay otro alumno que dé una buena clase y haga un buen ejercicio como el que ha hecho hoy Humberto Grieve. Así lo espero.

Se quedó el Director callado un rato. Todos los alumnos estaban pensativos y miraban a Humberto Grieve con admiración. ¡Qué rico Grieve! ¡Qué buen ejercicio ha escrito! ¡Ése sí que era bueno! ¡Era el mejor alumno de todos!
¡Llegando tarde y todo! ¡Y pegándoles a todos!
¡Pero ya lo estaban viendo! ¡Le había dado la mano al Director! ¡Humberto Grieve, el mejor de todos los del primer año.
El Director se despidió del profesor, hizo una venia a los alumnos, que se pararon para despedirlo, y salió.
El profesor dijo después:
- ¡Siéntense!
Un traqueteo de carpetas y todos los alumnos estaban ya sentados.
El profesor ordenó a Grieve:
- Váyase a su asiento.

Humberto Grieve, muy alegre, volvió a su carpeta. Al pasar junto a Paco fariña, le echó la lengua.

El profesor subió a su pupitre y se puso a escribir en unos libros.
Paco Fariña le dijo en voz baja a Paco Yunque:
- Mira al señor, está poniendo tu nombre en su libro, porque no has presentado tu ejercicio. ¡Míralo! Te va a dejar ahora recluso y no vas a ir a tu casa. ¿Por qué has roto tu cuaderno? ¿Dónde lo pusiste?

Paco Yunque no contestaba nada y estaba con la cabeza agachada.
- ¡Anda! .le volvió a decir Paco Fariña-
¡Contesta! ¿Por qué no contestas? ¿Dónde has dejado tu ejercicio?
Paco Fariña se agachó a mirar la cara de Paco Yunque y le vio que estaba llorando. Entonces le consoló diciéndole:
- ¡Déjalo! ¡No llores! ¡Déjalo! ¡No tengas pena! ¡Vamos a jugar con mi tablero!
¡Tiene torres negras! ¡Déjalo! ¡Yo te regalo mi tablero! ¡No seas zonzo! ¡Ya no llores! Pero Paco Yunque seguía llorando agachado.



Fuentes:
http://lasemillafirme.blogspot.com
http://www.elalmanaque.com/poesias/poemas/index.htm

Anexo:

Según Georgette de Vallejo, el cuento fue escrito en Madrid, en 1931, poco después de la publicación de la novela El Tungsteno y por pedido de un editor quien había solicitado a Vallejo “un cuento para niños”.
Dicho editor rechazó el relato por considerarlo “demasiado triste”.
Su publicación sería póstuma, trece años después del fallecimiento del autor, en la revista Apuntes del Hombre (Lima, julio de 1951, año I, núm. 1).
Después fue incluido en el libro recopilatorio: César Vallejo. Novelas y cuentos completos (Lima, Francisco Moncloa Editores, 1967, edición supervisada por Georgette de Vallejo). Ha tenido, desde entonces, una amplia difusión en una serie de recopilaciones, antologías y textos escolares.
Sin duda es uno de los más conocidos cuentos en Perú.




Difundamos nuestra cultura.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Cajamarca se viste de "carnaval"

Todos los que puedan viajar y disfrutar del tradicional, creativo y divertido carnaval, no lo duden, Cajamarca los espera.

PROGRAMA DE ACTIVIDADES Día 09 de febrero : Gran Bando Carnavalesco/feria gastronómica


Día 14 de febrero : Presentación de reinas.

Día 15 y 16 de febrero: Concurso de coplas.

Día 17 de febrero : Reinado

Día 18 de febrero : Entrada del carnavalón.

Día 19 de febrero : Concurso de Patrullas y comparsas.

Día 20 de febrero : Gran Corso de Carnaval.

Día 21 de febrero : Velorio de Ño Carnavalón.



Fuente: http://www.facebook.com/#!/profile.php?id=100001787313336&sk=wall
Les recomiendo leer la siguiente interesante entrevista:

http://balconinterior.blogspot.com/2012/01/el-carnaval-es-la-fiesta-popular-donde.html


Nota: No debieron tildar el monosílabo "ti" en el afiche.




miércoles, 28 de diciembre de 2011

Tengo tu "love"

El verano se inicia con la celebración del amor. La letra combina inglés y castellano, pero el mensaje es incorregible. Espero que lo disfruten.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Aumentan casos de personas desaparecidas en Perú

Es recurrente que en cada diciembre se hable del tema de la desaparición de personas. Quizá el mayor flujo de la gente en lugares distintos de los que vive facilita el secuestro de personas desorientadas. Las causas son diversas; por ejemplo, jóvenes que buscan empleos y los anuncios corresponden a direcciones falsas o a lugares orientados a ese fin: el desaparecer a incautos. 
Nadie está libre de esta repudiable situación; por lo tanto, no debemos ser confiados. 
Es muy siniestro, pero realista el reconocer que la principal causa para las desapariciones es el tráfico de órganos.
Los invito a visitar el siguiente enlace:

http://www.latinoamericanosdesaparecidos.org/peru/default.php


viernes, 23 de diciembre de 2011

Etimología de "navidad"

La Navidad, analizada por su significado denotado y escarbando en su etimología, aparece en el diccionario de la Real Academia de la lengua española así:
Navidad. (Del lat. nativĭtas, -ātis). f. 1. Natividad de Nuestro Señor Jesucristo. 2. Día en que se celebra. 3. Tiempo inmediato a este día, hasta la festividad de Reyes.
Notamos que dicha palabra proviene de "nativitas" o "natividad" cuyo significado es el siguiente:
Natividad. (Del lat. nativĭtas, -ātis). f. 1. nacimiento (ǁ acción y efecto de nacer). 2. por antonom. natividad de Jesucristo, de la Virgen María y de San Juan Bautista, que son las tres que celebra la Iglesia. ORTOGR. Escr. con may. inicial. 3. p. us. Tiempo inmediato al día de Navidad.
Puedo concluir entonces que "navidad" proviene del latín "nativĭtas" y del significado de la palabra "nacer".
Cuando los creyentes celebran la Navidad, festejan el nacimiento de Jesús.
En este sentido, la palabra "navidad" por extensión de su significado puede ser expresada para referirnos al nacimiento de alguien o su periodo de edad cada doce meses, por ejemplo: Gregorio cumple 15 navidades. Lo usual es decir Martha y sus quince abriles.




En el ejemplo anterior, "navidades" puede ser escrita en minúscula y en plural, pero en su significado religioso su uso es en mayúscula: Adornó el árbol de Navidad. La gente se deja llevar por la tradición consumista de Navidad, pues come pavo y panetones.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Logos de Navidad

Saludos a todos, encontré en la Internet estos logos navideños, principalmente de Google, muy atractivos y de gran creatividad. Lo que pasa es que carezco de la destreza del dibujo por lo que aprecio dicho talento hasta en su mínima expresión, jeje.


lunes, 12 de diciembre de 2011

Apreciación sobre El sueño del Celta. Aula Albert Camus




Texto personal sobre la novela El sueño del Celta del autor Mario Vargas Llosa



Según mi parecer, esta obra (escrita por el importante escritor Mario V. Llosa)  es importante porque nos da a entender lo que se puede sufrir en una prisión y también en lo más adentro de la selva y las muchas aventuras  que puede pasar alguno de nosotros en nuestra vida diaria.
 Christian Alegre Shupingahua

La obra me pareció muy interesante porque su texto informativo daba entender todo lo que pasaba en la amazonia con los indígenas. Roger
redactaba la vida de los indígenas y de cómo vivían. Esto le lleva a  escribir un informe sobre todo lo que pasaba.
 Carlos Pineda Ordaya

Esta obra está basada en hechos reales que ocurre diariamente en la historia de la humanidad, como la explotación de indígenas de la Amazonia de América del Sur, estas pobres personas también tienen derechos, pero a pesar de eso son explotados tan solo por sacar unos kilos de cauchos de esa zona . Roger Casement que es el protagonista de El sueño del Celta va a llegar a hacer justicia con estos pueblos indígenas que están totalmente abandonados, puesto que después llegan a ser libres y estas personas que explotaban serán encarcelados.
 Santos Alexis Acuña Hurtado 

La obra El Sueño del Celta contiene tres capítulos. El primero se titula El Congo, La Amazonia e Irlanda. El primero nos narra sobre Roger C. que está encarcelado y le llega una visita y él piensa que lo van a liberar y el sheriff se enoja mucho porque se ilusiona con que va a salir. El segundo,  sobre la injusticia y la explotación de los indígenas. El tercero, sobre la muerte de Roger pues había encontrado en su diario la trampa que habían hecho los exdueños de los indígenas.
Kimberly Araujo Mendizábal 

La novela El sueño del Celta nos narra las vivencias de Roger C., la injusticia y el abuso de la autoridad. Roger fue un hombre que luchó contra la injusticia de los indígenas, puesto que estos pobres hombres fueron esclavos de los que tenían autoridad sobre ellos. Al final muere ejecutado.
Oliver Ccoyo Ortiz

La obra comienza cuando Roger despierta desde  su celda  en la que llega el sheriff y le dice que tiene una visita y lo saca de la celda y lo esposa para llevarlo al cuarto de visitas, y cuando llega él pensando que era su abogado se da cuenta de que era su ayudante, quien le dice que sus diarios están esparcidos por muchos sitios y que su abogado le informaría sobre la noticia.
Paolo Crivillero Salas

Gracias al libro de Llosa hemos podido alimentarnos de cultura, ya que nos narra las desventuras de Roger C. y  sus sufrimientos. Él fue un hombre que luchó contra la injusticia en sus viajes por el Congo, Amazonia e Irlanda.
Alicia Flores y Grezia Quezada

Me pareció muy importante esta novela, pues nos presenta hechos reales. Uno de ellos es la explotación de indígenas; estos son explotados por personas que tienen poder y los hacen trabajar contra su voluntad.
Gerardo Granda 

En esta obra se nos expone situaciones que ocurren casi diariamente. La historia trata de la explotación de indígenas que ocurre en la Amazonia peruana. Estas personas son explotadas por sacar kilos de caucho en cualquier lugar de la selva.
Christian  Huarhua

Esta obra nos da entender la explotación que sufren las personas pobres en el mundo, por ejemplo, las personas indígenas de nuestra Amazonia son explotadas y obligadas a que extraigan el caucho. Roger C., el protagonista de esta obra (el sueño del Celta), es quien logra detener el abuso que sufren estas personas.
Luciana Isacupe Huamán

En la siguiente obra el Sueño del Celta del escritor peruano Mario Vargas Llosa. El personaje principal es Roger C. él es un periodista que investiga sobre el abuso indígena en la Amazonia que es ingresado a la cárcel por defender los derechos de estos pobres indígenas que son abusados por las personas que tienen dinero.
Josseph León Sotomayor

Esta novela de Llosa  es una especie de crónica periodística que nos redacta la terrible explotación colonial de África, América, Congo y Perú. Se divide en tres capítulos: El primero (El Congo) refiere su investigación en la salvaje explotación.
Jhon Melgarejo

El sueño del Celta refleja diversas atrocidades que cometían los indígenas y que una sola persona trata de resolver a toda costa, ya que ellos no les permiten ni voz ni voto. Roger al no dejar que sigan estas injusticas es acusado de herejía y de homosexualidad, lo cual para la Iglesia es imperdonable, y eso lo llevó a la muerte.
Sofía Moloche

El sueño del Celta es una obra crónica periodística escrita por Llosa. Nos relata la injusticia contra los indígenas, pues son tratados como esclavos. Es una obra interesante que expone  la explotación que existe en algunos países por el dinero y el poder.
Renato Ramos


Efemérides de diciembre

Estas son algunas de las fechas más importantes que deben ser recordadas durante el presente mes:

1: Día mundial de la lucha contra el Sida
5: Día del sacrificio heroico y voluntario de los bomberos en el Perú
9: Aniversario de la batalla de Ayacucho (1824)
10: Día de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)
14: Día del Cooperativismo peruano
25: Navidad

domingo, 11 de diciembre de 2011

Multicine UVK de Larcomar acusado por discriminación

Hace tres días, a Ricardo Apaza no se le permitió el ingreso a la sala después de haber ido a los servicios higiénicos en el Multicine UVK de Larcomar por lucir atuendos propios de la serranía. Esto ha puesto nuevamente sobre el tapete el tema de la discriminación contra la vestimenta andina en nuestra capital.
Esto es ridículo. Cómo es posible que siendo peruanos, nos discriminemos entre sí. Lo considero inaceptable y expreso mi repudio contra la actitud o criterio que se asumió para evitar el ingreso del joven. Según cuenta una testigo, al joven hasta se le insultó, por lo cual el administrador del cine pidió disculpas.
La ministra de la Cultura va a a pedir el inicio de una investigación sobre este lamentable caso.
En el colmo de los colmos, la gerente de la cadena, Patricia Milton,  ha dicho que el joven solo pasó "un mal rato", pero que eso no es discriminación. ¡Por Dios!


Por otro lado, el conocido cocinero Gastón Acurio expreso su solidaridad mediante la siguiente foto en una red  social:

Gastón Acurio protestó así contra el racismo: “Me voy al cine” 

Fuente: http://elcomercio.pe/lima/1346070/noticia-gaston-acurio-protesto-asi-contra-racismo-me-voy-al-cine

Finalmente, tengan en cuenta que el eslogan del cine UVK es: Siente la diferencia. Creo que Ricardo Apaza sí la sintió. 
Vean el video de la entrevista a la racista gerente de UVK:


miércoles, 30 de noviembre de 2011

El dardo en la academia

Muy recomendable libro de crítica sobre el manejo e imposición de la RAE en la lengua.


Lo podrá ver en el siguiente enlace:
http://sinlegisigno.blogspot.com/2011/11/el-dardo-en-la-academia.html




Fuente de imagen: addendaetcorrigenda.blogia.com

lunes, 14 de noviembre de 2011

Sucedió en el Perú - José María Arguedas - 1/5

La Semana del Estudiante

El estudio es un quehacer psíquico inherente a nuestra especie, es decir, es humano el que estudia. Existen muchas formar de estudiar y de aprender. El hombre primitivo estudió y aprendió de su contexto; el hombre actual goza de libros y de la tecnología para seguir estudiando. Sin embargo, esta actividad intelectual es dejada de lado por muchos jóvenes que incluso tienen más herramientas que en la antigüedad. Ojalá ocurra la oportuna reflexión sobre su quehacer existencial.
Por otro lado, expreso mi orgullosa felicitación para todos los que sí estudian a conciencia, especialmente a los estudiantes a quienes he tenido la oportunidad de enseñar los contenidos humanísticos.
Les recomiendo el siguiente enlace y disfruten su semana:

martes, 1 de noviembre de 2011

Nuevo video musical de Calle 13: Latinoamérica




La unión latinoamericana no debe ser una utopía. La ambición de ciertos
gobernantes no debe manipular nuestra libertad ni la vida de ningún ser
 humano que sufra la injusta diferencia de clases económicas.
Nuestras vidas no tienen precio.
Felicitaciones para la ministra de Cultura peruana, Susana Baca y para la
banda musical que revalora el quechua por primera vez en la música internacional.
Además, cabe resaltar que el video se grabó en Cusco, Chincha y Lima (Barranco).


A continuación, la letra de la canción

Soy, soy lo que dejaron, soy las sobras de lo que te robaron,
Un pueblo escondido en la cima, 
mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima,
Soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo,
En el medio del verano, el amor en los tiempos del cólera,
Mi hermano

Soy el que nace y el día que muere, con los mejores atardeceres,
Soy el desarrollo en carne viva, un discurso sin saliva,
Las caras más bonitas que he conocido, 
soy la fotografía de un desaparecido,
La sangre dentro de tus venas,
soy un pedazo de tierra que vale la pena,
Una canasta con frijoles.

Soy Maradona contra Inglaterra anotándole dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera,
la espina dorsal de mi planeta, en mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre, 
el que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América Latina un pueblo sin piernas pero que camina.

Tú no puedes comprar al viento,
Tú no puedes comprar al sol
Tú no puedes comprar la lluvia,
Tú no puedes comprar al calor.
Tú no puedes comprar las nubes,
Tú no puedes comprar mi alegría,
Tú no puedes comprar mis dolores.

Tengo los lagos, tengo los ríos, 
tengo mis dientes pa cuando me sonrío,
La nieve que maquilla mis montañas, 
tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña,
Un desierto embriagado con pellotes, 
un trago de pulque para cantar con los coyotes,
Todo lo que necesito

Tengo a mis pulmones respirando azul clarito,
La altura que sofoca, soy las muelas de mi boca mascando coca,
El otoño con sus hojas desmayadas,
 Los versos escritos bajo las noches estrelladas,
Una viña repleta de uvas, un cañaveral bajo el sol en cuba,
Soy el mar Caribe que vigila las casitas, 
Haciendo rituales de agua bendita,
El viento que peina mi cabello, 
soy todos los santos que cuelgan de mi cuello,
El jugo de mi lucha no es artificial
porque el abono de mi tierra es natural.
Vamos caminando, vamos dibujando el camino

Trabajo bruto pero con orgullo, aquí se comparte lo mío es tuyo,
Este pueblo no se ahoga con marullos, 
y si se derrumba yo lo reconstruyo,
Tampoco pestañeo cuando te miro, 
para que te recuerdes de mi apellido,
La operación cóndor invadiendo mi nido, 
Perdono pero nunca olvido, oye

Vamos caminado, aquí se respira lucha.
Vamos caminando, yo canto porque se escucha.
Vamos caminando, aquí estamos de pie.
Que viva Latinoamérica
No puedes comprar mi vida



martes, 25 de octubre de 2011

Vamos a la Feria del Libro





www.cpl.org.pe/

La más tradicional de las ferias de Libro del Perú, la Ricardo Palma, abrirá sus puertas para los amantes de la lectura, en su 32a edición, desde el 20 de octubre al 1 de Noviembre, se realiza, como en la mayoría de años, en el parque Kennedy de Miraflores. De 1 a 9 p.m. La entrada es libre.



El parque Kennedy será el escenario donde se llevará una serie de actividades culturales que superan el centenar. Se homenajeará a la lingüista Martha Hildebrandt bautizando los corredores de la feria con el nombre de sus libros y en un acto especial.

Asimismo, llegará de Chile Andrea Jeftanovic con No aceptes caramelos de extraños. En el rubro Cuentacuentos y narración oral llegarán Raymundo Zambrano “Don Pascual”, de Ecuador, y Carmen Alicia Morales, de Puerto Rico.

En el ámbito cultural peruano también se verán novedades. Por ejemplo, José Tola presentará Soy cuerpo para bien, soy cuerpo para mal, así como Juan Acevedo lanzará su libro El Cuy.

El periodista César Hildebrandt presentará su obra Una piedra en el zapato, mientras que José Rosas Ribeyro y Maki Miró Quesada vuelven al país para presentar lo reciente que han escrito.

Para los más pequeños se contará con el Área Infantil, un espacio acondicionado especialmente para ellos, donde se realizarán talleres de fomento de lectura, cuenta cuentos, función de títeres y divertidas actividades más, entre ellas el Concurso de Zombies y Seres de la Oscuridad, por realizarse en la fiesta de Halloween.

Asimismo, habrá presentaciones de libros con temática infantil, entre los que figuran Romy y el Sol, de Rosalí León Cilliota; El Cuy chef, de Elena Silva Polar, y otros.
Se contará con 86 expositores, entre editoriales, librerías, importadoras, fondos editoriales y demás empresas e instituciones dedicadas a la difusión de la lectura.

El miércoles 26 se llevará a cabo el homenaje a la doctora Martha Hildebrandt Pérez Treviño, por su contribución a la cultura desde hace más de cinco décadas. Se presentará su reciente libro.

Fuente:


http://www.mirafloresperu.com/turismo-miraflores-lima-peru/feria-libro-ricardo-palma.php

viernes, 21 de octubre de 2011

La indiferencia que mató a una niña china que fue atropellada por dos vehículos

Ayer, una niña de dos años (su nombre es Yueyue) que caminaba sola en un mercado fue atropellada por dos vehículos; los conductores siguieron su marcha y no se detuvieron. La niña quedó tendida en uno de los jirones del mercado y recibió la insensible indiferencia de dieciocho transeúntes hasta que una mujer dedicada al reciclaje se le acercó y la orilló para evitar que los demás autos la sigan atropellando.

Esta indiferencia es indignante y repudiable.
Hoy, las noticias informan del fallecimiento de la menor debido a las graves lesiones que sufrió por los irresponsables atropellos. Sin embargo, la indiferencia china es injustificable.
Considero increíble lo ocurrido, nunca imaginé que los seres humanos pudieran ser tan indiferentes, ni siquiera los chinos. Tras observar las imágenes grabadas por una cámara de seguridad en el mercado, las que fueron difundidas en You Tube, uno se queda perplejo y la vergüenza por la presente condición humana es inevitable. Esto nos permite reflexionar sobre las actuales prioridades que las sociedades capitalistas se imponen y la palabra "deshumanización" (tema de la novela La metamorfosis de Kafka, 1915) cobra vigencia.

A continuación el video, del cual se advierte lo dramático e hiriente de su contenido.


miércoles, 5 de octubre de 2011

Secuestra, viola y golpea a una adolescente escolar en VES


Una escolar de 17 años caminaba por el óvalo de la Mujer en Villa El Salvador, cuando de pronto fue interceptada por el chofer de una mototaxi. 
El conductor, la amenazó con un cuchillo y la obligó a subir al vehículo, luego la llevó a su casa, la violó y la golpeó salvajemente.
Con botellas rotas, le hizo cortes en las manos y  la mantuvo secuestrada en su vivienda alrededor de dos horas. 
Ella logró huir y llegó a la comisaría de Villa El Salvador para denunciar el hecho y se capturó a Luis Alberto Campos Gamboa, de 45 años.


Leer o ver este tipo de noticias, me permiten dudar de la racionalidad humana. Lamento, sobremanera, lo que ha sufrido esta joven. El trauma físico-psicológico no será superado a corto plazo. Pobres padres de familia, quienes crían con tanto esfuerzo y sufren los atentados de criminales.
Sin embargo, las jóvenes deben cuidarse. No considero adecuado que las escolares transiten con propio descuido por la calle o que algunas usen las faldas muy altas con el afán de qué. Los violadores existen, pero las que los provocan, también. 
Los padres deben orientar a sus hijas y ellas necesitan reconocer que deben mejorar su actitud y comportamiento.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Novela de Gabriel García Márquez en el Teatro Británico



El destacado estreno de esta obra teatral es el 1 de octubre.

Les recomiendo este evento cultural que nos acercará a la literatura dramática, pero basada en la novela policial. En esta ocasión, la conocida y magistral obra del ganador colombiano del premio Nobel, Crónica de una muerte anunciada -la cual representó un caso real- será escenificada para el deleite de todos los que sabemos apreciar el arte del teatro.
La cita es en el Teatro Británico de jueves a lunes a las 8 p.m. 
¡Esta obra es imperdible!

Datos importantes:
Temporada: del 1 de octubre al 19 de diciembre. 
Entrada general S/.60.00   Jubilados S/.  40.00  Estudiantes S/. 30.00
Preventa (hasta el 30 de setiembre): General S/. 45.00 Jubilados S/. 25.00  Estudiantes S/. 20.00
Enlace recomendado:
http://www.centrocultural.britanico.edu.pe/Teatro_Detalle.aspx?id=77

Ojos ortográficos:
El afiche presenta la separación de "Pre-venta", pero debe escribirse "Preventa", pues los prefijos no se escriben separados de las raíces de las palabras.

domingo, 25 de septiembre de 2011

La repitiente e inaceptable violencia de hinchas futbolísticos


Ayer se produjo el asesinato de Walter Oyarce de 23 años en el estadio Monumental. El joven era hincha del club Alianza Lima y fue arrojado desde el palco por hinchas de Universitario.
Esto es inaceptable. Por sentido común, las autoridades deben prohibir la realización de partidos de fútbol en Lima. Propongo que se jueguen en provincias, al menos por un tiempo.

Ayer (24/09/11), antes del encuentro deportivo llamado "clásico" entre los equipos de Universitario y Alianza Lima, un grupo de hinchas vandálicos se enfrentaron en plena vía de Evitamiento y ocasionaron desmanes en el trébol de Javier Prado a las 2 p.m. Los policías les arrojaron bombas lacrimógenas; ellos huían y corrían entre los vehículos que intentaban no arrollarlos. Por otro lado, los usuarios de transporte urbano estábamos "embotellados" en el paradero de esta vía. Muchos expresaban a gritos su desesperación contra el chofer del ómnibus para que avanzara y no estemos expuestos a una bala perdida u otra consecuencia de la desbordante violencia. Finalmente, expreso mi total indignación y repudio contra esta situación. Es increíble que esto ocurra en Lima.
La vida de estos jóvenes no es un juego. Expreso mi pésame para la familia.
La utopía es la acción acertada y firme de las autoridades.

Cantante de Calle 13 apoya a Susana Baca vía Twitter



René Pérez se ha manifestado respecto a las críticas que ha recibido la ministra de Cultura por su activa labor artística, la cual -acusan algunos políticos en nuestro país- descuida su rol como funcionaria pública.
En su cuenta de Twitter, el cantante de Calle 13 escribió: "Lamentable que existan personas en Perú que no entiendan la labor de Susana Baca. Ahora como es ministra de cultura no puede cantar?"

Por mi parte, considero exagerado el pedido de renuncia que han sugerido algunos. Además, lamento que el corrupto no deje trabajar al honesto. Cuánta pena, pues esto opaca nuestra imagen en otros países.
Gracias, René.