domingo, 11 de septiembre de 2011

Día nacional de la Familia, una fecha muy especial

¡Mi respeto y saludo para cada familia en este día!


Cuestión de fechas, solo eso. Cada segundo domingo de setiembre se celebra el Día nacional de la Familia peruana. La fecha ha sido establecida desde 1982 según Decreto Ley 23465. Sin embargo, en 1993, la ONU declaró el 15 de mayo de cada año como el Día internacional de la Familia.

Lo significativo es que todos debemos destacar el rol esencial que cumple este nido formativo como canal de transmisión de amor, valores y principios humanos. Lamentablemente, la armonía funcional de la familia no es un denominador común en nuestro país. Los integrantes sufren la división del matrimonio, el clima de respeto se arremolina y los cimientos de la confianza sufren terremotos cuya reconstrucción demora o, a veces, no ocurre. No es fácil convivir como familia, pues la tolerancia es dejada en un ropero y los hijos se enfrentan a los padres o al revés, pero ocurre (a gritos o en silencio).

Se requiere una actitud consciente y responsable de lo que es una famila, ya que su constitución debe implicar que los progenitores sean personas preparadas para asumir dicho rol y no un par de jóvenes que procrearon solo por instinto. Los hijos se deciden; no se consideran un obstáculo en el desarrollo de la persona, de la pareja; ni menos se les debe tratar como una carga entregada a los abuelos o bultos dejados en basurales o comisarías.

Una vez asistí a una obra teatral y uno de los diálogos -parafrasearé- fue el siguiente:

Jefe entrevista a empleado sobre sus datos. ¿Usted tiene un hijo y niega tener carga familiar?
El empleado le contesta: Sí, tengo un hijo, pero no tengo carga familiar. ¡Un hijo nunca es una carga!

En ese momento, la expresión me causó risa, pero se almacenó en mi memoria de largo plazo por su mensaje crítico.

Aprovecho este día especial para compartir con ustedes mi alegría de ser parte de una numerosa familia tanto paterna como materna. Hoy tuvimos un almuerzo familiar muy grato en el que expresé mi satisfacción y agradecimiento a cada uno de mis hermanos y, por supuesto, a mis padres (mis arquitectos, ingenieros, albañiles, escultores...y, sobre todo, maestros de lo que es el sentir y el pensar para actuar bien).
Por otro lado, manifiesto mi pesar  por todas las familias que presenten dificultades de cualquier índole y les deseo un mejor porvenir.
Mi anhelo es que las familias sean epicentros de respeto, guía y formación de renovados seres humanos, los cuales sean ciudadanos compasivos, solidarios, respetuosos y éticos.

Dedico un saludo especial para nuestra recordada y muy estimada familia en Cajamarca, Francia, Japón y EE. UU.
También extiendo mi saludo para las personas que en el trayecto de nuestras vidas nos tienden una mano y nos regalan una verdadera amistad, cual hermanos o hermanas de sangre.
No dejaré de saludar a mis estudiantes y a sus familias, a quienes les agradezco por su confianza y respeto. Hoy los reconozco por ser un segundo hogar en el que me esfuerzo por ofrecerles ese ingrediente formativo que considero muy importante.


En conclusión, todos los seres humanos conformamos una gran familia y, por ende, deberíamos respetarnos, valorarnos y apreciarnos  entre sí. No somos especies distintas por vivir en lugares diferentes.

Finalmente, los invito a ver al más pequeño integrante de la familia, el vivaz Mateo. 


1 comentario:

oscar dijo...

Gracias por los saludos profesor soy Oscar del aula ARGUEDAS y yo tambien espero que haya pasado un buen y maravilloso dia junto a su familia y tambien le quiero recordar que usted es parte de
la familia del aula ARGUEDAS