martes, 20 de julio de 2010

Sakineh Mohammadi Ashtiani podría ser lapidada en Irán.


 El mundo le expresa la solidaridad.


Sakineh Mohammadi Ashtiani es una mujer iraní, una madre de familia de 43 años. Ella es viuda hace varios años. Ella ha continuado su vida junto a otro hombre; sin embargo, en Irán esta nueva relación es sancionada salvaje y brutalmente. La sanción es la lapidación, es decir, matar con piedras (apedreamiento). 
Las sociedades democráticas han manifestado su repudio ante esta situación- de la que se sabe- que ya ha causado la muerte a más de seis personas en Irán. La movilización internacional ha causado que la “justicia” iraní haya anunciado que aún no ejecutarán la sentencia contra Sakineh, pero pueden aplicarle una pena sustitutoria, la cual consiste en la muerte por ahorcamiento. 

Imaginemos por unos instantes, si este tipo de asesinatos fueran sentencias judiciales en nuestro país, la concepción de matrimonio sería distinta y por qué no decirlo, implicaría mayor seriedad y responsabilidad. Sin embargo, no apruebo, bajo ningún argumento y en ningún contexto, esta inhumana pena. 


2 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno pobre mujer ojala y tomen conciencia de que dejaria niños guerfanos pero yo creo que los paises araves siempre ponen al hombre como rey por que si fuera sido el difunto esposo el viudo el si pudiera volver a reacer su vida.

Anónimo dijo...

La verdad es terrible que en el 2010 se sigan viendo cosas asi y se respete tan poco la vida humana, los paises arabes o musulmanes no son todos iguales, los que arruinan la religion o el pais son las ramas fundamentalistas, no hay nada peor que un fanatico religioso y que desprecie a la mujer tanto como los fundamentalistas musulmanes, esto tiene que cesar, es imperioso para las generaciones venideras que respetemos la vida humana, sea cual sea su raza, religion u origen, en tanto y cuanto sigan asi, jamas dejaremos de ser simplemente bestias que hablan, pues es evidente que la categoria de ser humano dia a dia se desvanece en la crueldad que brota de nuestras venas...

L...