sábado, 5 de abril de 2008

Pareja boliviana explota en plaza pública

La Paz.-Una pareja de esposos murió trágicamente, ayer, en la plaza 10 de Febrero de Oruro, al estallar una carga de dinamita manipulada por el varón que sostenía una discusión familiar acalorada con su mujer. Los infortunados Ramiro Benito Alípaz Rivero y María Vásquez Mamani reñían frente a las instalaciones de la Alcaldía de Oruro y producto de estos incidentes el minero decidió acabar con la vida de ambos. En el lugar del hecho se encontraba Victoria Martínez Ojeda, amiga de la infortunada pareja y herida del suceso, quien relató detalles los minutos de la tragedia. Según Martínez, el problema fue por asistencia familiar que le exigió María Vásquez a Benito Alípaz, quien pretendió convencer a su pareja de arreglar por las buenas el problema, antes de ir el lunes venidero a la Fiscalía. Ante la negativa de la víctima, el minero, quien se presume ya tenía en sus planes alguna acción suicida, sacó de su bolsillo un cerillo para encender la mecha de la dinamita. Vanos fueron los pedidos desesperados de la testigo para que Benito apague la guía, por lo que decidió alejarse al menos ocho metros de la pareja que reñía exaltadamente. "La señora (María Vásquez) no quería, se ha levantado y el caballero (Benito) directamente lo ha chispeado (encendió la mecha de la dinamita)", relató Victoria Martínez, al señalar que ya era tarde para apagar la guía de la dinamita que estalló acabando con la vida de sus amigos. Dentro del diagnóstico médico legal, la muerte de ambas personas fue catalogada con el diagnóstico traumatismo severo-cráneo-facial. De acuerdo al informe policial, ambas personas son procedentes de la mina Cataricagua, camino a Llallagua.. La investigación está en curso para luego determinar las causas de este trágico desenlace, que terminó con la vida de la pareja y que conmocionó a la población boliviana, sobre todo, de la ciudad de Oruro.

Auxilio

El hecho ocurrió alrededor de las 13:30 horas, cuando la plaza es bastante concurrida por escolares y funcionarios de empresas públicas y privadas. La pareja discutía y la mujer pedía auxilio para que alguien le quite el fulminante al varón que la tenía fuertemente abrazada a su cuerpo. Pero nadie atendió el llamado y de inmediato se escuchó la explosión, el lugar quedó manchado de sangre, indescriptible, pues los restos humanos quedaron esparcidos en los jardines, árboles, ventanas de edificios, cables de energía eléctrica, encima de vehículos, aceras y cordones. Adrián Pinto propietario del vehículo con placa 704-DIX, que resultó con severos daños, narró que de la ventana de su oficina vio cómo muy cerca a su motorizado se producía el hecho y minutos después los restos quedaron esparcidos en un radio de aproximadamente 40 metros. Fuente: Opinion.com

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