lunes, 24 de diciembre de 2007

Poesía navideña

NO VENGAS, NAVIDAD
No vengas, Navidad, que es muy temprano todavía,
las madres están temblando en el sol del mediodía
y los niños en las calles vagan solos,
sin comida y el campesino, aunque quiera,
no puede deletrearte en las vitrinas.
No vengas, Navidad,como insulto a la pobreza,
no llenes de caros licoresa los ricos de la empresa,
ni ufanes a sus señoras con perlas y con diamantes.
No vengas, Navidad, ten compasión, no vengas.
No queremos combinaciones de contrastes humillantes
con sedas finas de china y manta vieja y zurcida,
con pavos de muchas marcas y sal en una tortilla.
No vengas, Navidad, danos un tiempo todavía,
recuerda que existen muchos que sufren con tu venidas
sacando de sus pañuelos monedas envejecidas
para comprarle al mundo una parte de tu alegría.
Recuerda que somos tantos sumidos en la miseria y anhelamos saborearte
con bebidas y con torrejas, con juguetes y conservas,
para que nuestros hijos sientan el calor de
Nochebuena en la pólvora sonora que los ricos siempre queman.
No te muestres, Navidad, en pléyades de alegres venaditos portando juguetes,
campanillas y trineos por las residencias de los niños ricos;
tu presencia entre los nuestros todavía no concibe
que se afame en los estantes luminosos a un San Nicolás de lanas revestido
y se margine de realezas al glorioso desnudo niño Dios con frío.
No vengas, Navidad, no te entendemos todavía.